domingo, 25 de agosto de 2013

Repudiar o consentir


Al obstinado corazón:

Cuan historias de locura y desavenencia
 que motiva el centro de nuestras emociones
Por ser tan caprichoso y desdichado, el muy orgulloso retiene su cariño de quien es correspondido
y regala sus ilusiones por quien siquiera lo ambiciona..

Cuantos delirios de grandeza pensando incoherencias
soñando con historias en las que se convierten corazones de hierro en suaves almohadas de pluma
pensando en poder transformar desiertos áridos en mares
soledad en felicidad
confianza que reposa en manos de alguien que ama su bolsillo mas que dicha compañía

Y toda esta pelea interna y espera exagerada por palabras que nunca llegan
mientras que un corazón al otro lado de la calle
reclama a gritos su presencia

Cuanta agonía innecesaria por ser ciego adrede
por no querer observar siquiera de reojos a quien trasnocha por una oportunidad..

Esas canciones que se anhelan tanto
ahora que se dirigen hacia este con dulzura
suenan para él con un tomo amargo y con voz dura
..aun temor provoca tanta tozudez

Lo buscan con insistencia mientras él busca con insistencia
como un laberinto obsesivo y absurdo
las salidas están al alcance de la mano, pero no quiere tener manos
la salida esta a unos pasos, pero no quiere usar los pies 

Porque no cede a la razón y se le concede elegir.
Cuan evidente el resultado bueno está al alcance
y cuan culpable de esperar por algo que nunca llega..