viernes, 15 de diciembre de 2017

El Silencio


El silencio en el que hacen eco los recuerdos es adictivo,
como el monóxido que sigiloso se hace presente
y se escurre lentamente entre las sábanas,
acaricia la piel, los músculos, los huesos.
Penetra violentamente hasta la sangre y la sumerge en un sueño profundo.

Como duermen los niños, así se cae en su sosiego,
y se muere lentamente en el reposo de sus brazos.

El silencio es tóxico.. tóxico y adictivo.

Como aquel amor que ya no está.