Un pensamiento recurrente me obliga a escribir,
buscando una forma de expresar esas memorias que perturban
y que resuenan como aullido nocturno
intentando cubrir de temores mi silencio.
Busco y busco una respuesta,
esperando que el tiempo ayude a olvidar,
que haga desvanecer los sentidos y bajar el nivel de adrenalina de mis pulsaciones.
¿Por qué por momentos es tan fuerte?
¿Cómo es que no pueda controlarlo?
los meses pasan y ese maldito pensamiento recurrente que me obliga,
esa ridícula idea que me tormenta,
ese.. ese... deseo de verte del cual no puedo desnudarme,
que no desaparece aunque otras penas ocurran,
¿Cómo logró esa adicción ganarme?
¿Cuándo le di entrada a tu rostro a ese recóndito e inhóspito lugar en mi interior?
Y sin intenciones de ser mas que un compañero,
de ser mas que alguien con quien compartir un momento,
de un minuto a otro, tus ojos me ilusionaron,
y los míos ruborizados los empezaron a observar diferente,
mientras que mis oídos comenzaron hacer eco durante el día de las palabras que expresabas,
mi nariz misma aun quiso revelarse,
y atrae tu aroma en ciertos momentos inesperados, haciendo que casi pudiera sentirte cerca..
Cada recuerdo que reviven mis sentidos, finalizan en la misma pregunta..
¿Será correspondido?
No hay comentarios:
Publicar un comentario