sábado, 30 de julio de 2016
Encuentro fortuito
¿Porqué se esconde la luna de aquel sol acosador?
Esta risueña juega para que la siga,
corre rápido y detrás de los arboles lo mira divertida
sabiendo que volverá otro día a intentar toparse con su belleza.
Descuidada olvida su sombra que la delata en el mar,
por ello cada tanto puede sorprenderla por detrás y acariciar sus mejillas rosadas.
¿Y a quién culpa ella de aquel amor avergonzado?
¿A quién culpa él de tantas complicaciones y esperas?
Aquella joven corre y revolotea con su mirada perdida en las risas de la noche.
Aquel ya mayor la observa asustado por momentos, deslumbrado y excitante
por las locuras de sus deseos, por sus caprichos, por sus anhelos,
por no poder dejarla un instante.
¿A quién culpa de su soledad aquellos ojos azules? Si la codicia de tenerla le embriaga en lagrimas sus eternas despedidas..
¿A quien culpa de sus desencuentros aquella de rizos escarlata? Cuando las estrellas murmuran de su historia clandestina, juzgando sus caricias por miserias, sus poemas por infortunio..
Y detrás de leyendas prohibidas y una eternidad de silencio,
algunos aun dicen que cada cierto tiempo se cruzan inesperadamente en alguna esquina,
y algún beso se pierde en el regazo de la luna,
y algunas caricias descansan por fin en los lóbulos del sol caballero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario