martes, 13 de diciembre de 2016
Robemos un día a la rutina
Al fin nos animamos a robarle un día a nuestras labores.
No hubo sueño, trabajo, deber que se interpusiera a ese compromiso de vernos en aquel martes de verano.
Desayunamos entre risas y charlas poniéndonos al día.
Cual antojo de contarse todo nos arrebatara
Pero pronto como si de palabras nos quedáramos cortos
Pasamos acercar algo distraidos,
Nuestras manos,
Nuestros rostros,
Nuestros latidos..
Como con el roce de una pluma bailando al viento
Acaricias suavemente mis brazos hasta mis manos con tus dedos.
Mis ojos lentamente se cierran ante el halago de tus labios en mi cuello.
Tan suaves tus movimientos que se escapa de mi boca un gemido palpitando el deseo de que no me sueltes jamás.
Entre tanta pasión que nos amenaza,
sabes robarme una sonrisa al hacerme cosquillas.
Sabes como hacerme sentir una dama,
Una niña,
Una mujer privilegiada.
Tu cabeza recostada en mi hombro y nuestra mente perdida
Nos prepara para una nueva despedida de la que nos cuesta terminar.
Con el reloj apurado que nos controla
Sin darnos cuenta se nos hizo la hora de besarnos y acabar.
Entonces las palabras se quedan cortas,
Las emociones que se agotan y los sueños empiezan a despertar.
Me subo al auto ya extrañandote y todo vuelve a comenzar..
Transcurren las horas, días, semanas,
La rutina nos invade y nos ahoga como a todos los demas.
Y como programado nuestro cuerpo actúa, mientras nuestra mente muere lentamente en el anhelo de volvernos a encontrar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario